domingo, 19 de agosto de 2012

Le regalé mi almohada a mi perro.

Una de las grandes necesidades del ser humano (y también es un placer) es dormir. Absolutamente todos los humanos hacemos 3 cosas seguras: Comer, Cagar y Dormir. Para dormir, creo que la mayoría de la gente considera como sagrado su cama, sus cobijas y principalmente su almohada. Si alguien me dice que es mentira lo más seguro es que quien me lo diga es un mutante travesti. 
Mi perro hembra viejo pastor inglés que unos ya conocen (Mía) estuvo enferma hace 8 días y le tuvimos que cortar el pelo hasta dejarla como un Schnauzer con esteroides.

Un poco mugrosa y con exceso de pelo en la cara

Con los ojos un poco más despejados, pareciera que está cachetona x)

Y me alegra que su corte de Schnauzer haya sido un éxito porque la vez pasada se rapó estilo Poodle y quedó demasiado rara, parecía la parodia canina de Verónica Castro de los ochentas-noventas.

S:

En esa foto Mía parece que se encuentra bajo los efectos del LSD

Lamentablemente ahora que tiene el pelo corto le da bastante frío. De hecho a la raza de los Bobtails les da pena mostrarse rapados, se sienten desdichados. 
Por el momento Mía tiene sus cobijas para taparse en la noche (aunque ella las usa todo el día) pero no le era suficiente, necesitaba algo más. Es aquí cuando regreso al tema de los objetos sagrados para dormir, si haz leído hasta aquí ahora sabes por donde va el tiro... efectivamente, le doné mi almohada a Mía. 


Tal vez la almohada sea plana, larga y delgada. Tal vez su aspecto parece muy poco acogedor y tiene el nombre de un hotel de paso. Tal vez no sea la mejor almohada del planeta ni la más cómoda pero para mí era extremadamente sagrada y suave para dormir. 
De hecho me encanta esa almohada por ser de lo más fresca en los momentos en los que el calor arrasaba con intención de deshidratar a cualquiera. Aparte no cualquiera le ofrece tan preciado objeto a su mascota. No siento arrepentimiento por haber dejado ir mi almohada, espero Mía la disfrute igual que yo (en lo que le compramos una cama xD) por ahora me prestaron una almohada en lo que encuentro una parecida a la anterior sin importar si tiene el logo del Hotel 100 Metros. La almohada que estoy usando para dormir actualmente de hecho, se parece mucho a Mía.

Solo le falta olfatear y eructar

Ahora Mía es usada para probar mis habilidades con el Photoshop.

 
Mía sacando fuego de su boca.

Mía de traje (así la conocí)
Mía devorando un estadio
Mía leyendo el blog.
Ter-Mía-nator
Mía Balotelli
La noche de los perros vivientes

Atada con una cadena para evitar que corra hacía las calles del Distrito Federal gritando mi contraseña del blog.



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